
La marcha del 17 de Agosto
En una nueva columna de La Realidad desde Buenos Aires, con Marcos Sierras, conversamos sobre la tensa situación socio-económica a nivel nacional y cómo la misma repercute en la capital del país. El pasado miércoles marchó la CGT por primera vez en lo que va del gobierno de Fernández. El columnista inicia diciendo: “Hay muchísimo movimiento en la plaza, en la misma 9 de Julio, donde están convocando las distintas fuerzas que componen la CGT y las organizaciones sociales. Han puesto una fecha de paro después de muchísimo tiempo, han intentado de todas las formas posibles demostrar que el paro no es contra el gobierno, cómo si el gobierno nacional no tuviera nada que ver con la situación en la que hoy estamos. Por supuesto esto sin eximir a los grandes especuladores y grupos financieros nacionales e internacionales que especulan no sólo con el dólar, sino con el sector agropecuario conjuntamente, guardando la soja en sus silo-bolsas”.
Massa no arranca
¿Qué pasa con Sergio Massa que no asoma? Le preguntamos a Marcos, a lo que él respondió: “Se está empezando a agotar el tiempo que esos sectores que le han dado un espaldarazo a Sergio Massa, que son los sectores concentrados. No ha sido precisamente el campo nacional y popular, se le está empezando a agotar ese tiempo, ese margen de maniobra que tiene desde que asumió. Ese margen de maniobra dado por los grandes medios y el FMI. ¿Para donde va a apuntar Massa? Y esta claro que no para los sectores populares, más allá de esta segmentación en los servicios, que tampoco es gran cosa. Que no le mete en los bolsillos a los sectores concentrados de la economía. Están llamando de nuevo al diálogo a los sectores agroindustriales haber si pueden liquidar la soja y los dólares que eso conllevan”.
“Por supuesto que marche la CGT con esta CGT, burocrático sobre todo, que ya marche es un montón, por más que quiera despegar la mancha en perjudicar al gobierno o decir que no es contra el gobierno, se esmeran por todos los medios y todos sus voceros de aclarar esta situación. En definitiva es una marcha por del plan económico que viene sustentando a este gobierno que es totalmente perjudicial para la inmensa mayoría de la población”.
Acampe en Plaza de Mayo
Ejemplificando la realidad social en la capital, Sierras nos relata lo que viene viendo en el último tiempo, donde los acampes de los sectores populares vienen recrudeciendo. Al respecto dijo: “De los siete años que llevo viviendo en la Ciudad de Buenos Aires, nunca he visto un acampe en Plaza de Mayo de esa magnitud. Están las rejas de la Casa Rosada y pegado a las rejas hay unas plantas que separan de la vereda con pequeño cantero y hasta allí llegaron las carpas y las fogatas, hasta la mismísima Casa Rosada. La verdad que fue una situación bastante tensa, porque en un principio se quiso desalojar, la Policía Anti-Motines no avanzo pero si quedó al costado ahí de la Casa Rosada, realmente fue una situación bastante tenso, después se calmaron las aguas, se logro negociar que el acampe fuera en Plaza de Mayo y se liberaran las calles aledañas”.
Larreta y la realidad
“Quién articula la seguridad alrededor de la Casa Rosada es la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, que ha medida que vaya avanzando el tiempo es la herramienta que Larreta tiene para disciplinar a los movimientos sociales y a quienes protestan se ira endureciendo. Porqué sus votantes por derecha es decir cuando hay represión, sabe que siempre un punto más gana. Entonces siempre se está con esa especulación y lamentablemente siempre los que terminan perjudicados son los trabajadores y trabajadoras que salen a manifestarse porque el salario, quienes están formalizados no alcanza y los que están en el economía popular muchísimo menos. En un contexto donde acaba morir una niña de once años que vivía en la Villa 21-24 del barrio de Barracas por desnutrición. Era perteneciente a la Escuela 11, Distrito 5. Se presentó en el colegio para estudiar, se descompensó, llamaron a la ambulancia, la ambulancia la llevo al hospital y al poco tiempo falleció, básicamente por desnutrición. El mismo día que Larreta gasto cien millones de pesos en organizar sobre la 9 de Julio el día del asado” añade el columnista desde Buenos Aires.