
En Panorama conversamos con Carolina Rojo. La entrevistada es Licenciada en cine y televisión (UNC) y realizadora audiovisual. Guionó, dirigió y montó la serie de micro capítulos “Entre muros y puentes” (2019, FOMECA) y la película documental «Madre baile» (2021, INCAA). Integra la productora audiovisual Altroqué Cine (2012 – actualidad) y el Festival de cine social Invicines (2015 – actualidad). Además forma parte de la Red Argentina de Documentalistas (RAD), la Mesa de Trabajo por el Cine Social y Comunitario de Córdoba y la Red Argentina de Cine Comunitario (RACC).
¿Qué es Invicines?
Invicines es un festival de cine social, comunitario y participativo. Su propósito es mostrar un cine que no tiene pantalla habitual, promover espacios de aprendizaje audiovisual y dialogar con realizadores/as y referentes sociales. Tiene presencia no sólo en la semana de festival sino en actividades itinerantes a lo largo del año en Córdoba y el resto del país.
El festival no es competitivo, desde la organización consideran que el mayor reconocimiento es el aplauso y las palabras de los/as/es espectadores/as. De todos modos, se entregan algunos reconocimientos especiales.
9° Festival de cine social y comunitario Invicines
Ayer, sábado 16 de septiembre finalizó el 9° Festival de cine social y comunitario Invicines que se venía desarrollando desde mediados de la semana pasada en la ciudad de Córdoba. Sobre lo que representa este festival en el espíritu del cine comunitario nacional lo explica Carolina Rojo: “La gente viene con ganas de acompañar sus producciones, eso también habla de la importancia que le dan al festi. Y bueno, este año ahora estamos con visitas de Misiones, de Buenos Aires, unos compañeros también de Chile que han venido a acompañar sus producciones. Así que bueno, muy contentos, de como se está viendo este proceso”.
Este tipo de producciones resalta el rolde la “comunidad” en la pantalla. En la charla, la entrevistada, traza paralelismos de significados dentro del mundo comunitario: “En el caso de como las radios comunitarias, lamentablemente tenemos un mito iniciático a derribar, mostrar que tiene que ver que también se puede hacer cosas de calidad, porque muchas veces está asociado lo comunitario como algo hecho así nomas”.
Este espacio nos invita a mirar al cine comunitario como un espacio de educación y de formación. “Más allá de que el contenido sea importante, porque es a donde más apuntamos, pero queremos que se escuche bien, y cada vez vamos apuntando más a esa mejoría” añade la cineasta.
Córdoba es una de las pioneras nacionales en el cine comunitario, que como parte de sus principales objetivos se dedica a resaltar la identidad de la comunidad. “Vale recalcar que no hablamos de buenos y malos. No que una cosa es buena porque se hace de determinada forma, y la otra no. Creo que hay historias para contar de una forma diferente (…) Hay historias que se pueden contar de una forma, e historias que son más ricas si las contás así en comunidad (…) Está bueno que de a poquito se nos vaya considerando como que es otra forma de hacer cine, que es como un género menor, pero que es otra manera de hacer cine, y que tiene mucho de educativo, es inevitable esa pata educativa que tiene”.