
Balance a dos años del asesinato
En la madrugada del domingo 25 de Octubre del 2020, la Policía de la Provincia de Córdoba abrió fuego contra un grupo de jóvenes que estaban reunidos en una calle de la localidad de Paso Viejo, en el departamento de Cruz del Eje, y le quitaron la vida Joaquín Paredes, de 15 años. Paso Viejo es una localidad de unos mil habitantes, ubicada en el departamento de Cruz del Eje, al noroeste de la provincia de Córdoba.
Esperando la Justicia
En Panorama conversamos con Maribel, la tía de Joaquín, que nos contó como viene esta resonante causa de gatillo fácil: “Ya la causa de Joaquín está elevada a juicio. Los defensores de los asesinos, homicidas de Joaquín, elevaron apelaciones a la Cámara de Villa Dolores, para que se postergue, para que no nos den una fecha de juicio. Nuestro abogado, Claudio Orosz presentó un contra-despacho sobre los jueces de la Cámara, porque las contestaciones que ellos hicieron de que están muy ocupados con el caso de Cecilia Basaldúa y de casos anteriores de Joaquín. La verdad que una contestación muy desagradable de parte de ellos. Porque el caso de Cecilia ya se hizo hace varios meses. Estuvieron trabajando en eso, no le cuesta nada sentarse un día, eso le lleva una mañana decidir la fecha del juicio”.
¿Quién era Joaquín?
“Joaquín era una excelente persona, no se merecía morir de esta forma. Ni el ni nadie se merece morir por una bala policial. La Policía está para cuidarnos, no para venir a matarnos. Joaquín era un excelente alumno en la escuela, había empezada a trabajar en las parcelas que están acá en la localidad de Paso Viejo. Había empezado a trabajar porque quería tener plata para su cumpleaños, para poder festejar su numero 16 y no lo pudo hacer, ese 2 de Noviembre tuvimos una misa en el cementerio en vez de estar nosotros festejando su cumpleaños, el tuvo una misa en el cementerio” agregó la entrevistada sobre lo vivido.
¿Qué pasó ese día?
Relatando lo sucedido esa fatídica noche, la tía de Joaquín menciona: “Esa noche del 24, que fue sábado 24, uno de los policías, sube a las redes sociales una imagen de que estaban tomando. Tenemos testigos que si habían visto a los policías ese sábado, andar en los móviles, comprando bebidas, tenemos testigos de eso, que ya fueron declarados (…) No entiendo porque reaccionaron de esa forma (…) La Policía llegó por las dos calles que hay, los encerraron, y fueron tres móviles encerraron de los dos lados de la calle, y el otro móvil pasó para el fondo del Dispensario, ahí es cuando los encierran y empiezan a los tiros (…) Empezaron estos a tirar (…) Los chicos cuando lo vieron tirado, que lo hablaban, que le decían “cabu”, “cabu” y Joaquín no despertaba”.
112 balas
“Entonces los chicos desesperados se van al Dispensario a pedir ayuda, y en el Dispensario no los quisieron atender a los chicos, la enfermera declaró que ella se escondió porque tenia miedo, pero que no había escuchado nada, como que no escucho nada y tenia miedo, de ahí los mismos amigos de Joaquín van hacia la Policía a pedirle auxilio a la misma Policía que les había disparado. A la misma Policía que le había pedido pegado a Joaquín, van a pedirle auxilio y ellos los esperan a los tiros. Esa noche hubo 112 balas disparadas, y eso ya están las pericias oculares que se hicieron acá, salieron 112 balas disparadas. Fue una locura, no sé, mataron a un solo pibe, podrían haber matado un montón de otros chicos” prosiguió narrando la tía sobre esta terrible noche.
El presente
Ya entrando en el presente, la entrevistada relató como es la vida en el pueblo, luego de este caso de gatillo fácil, y dijo: “Sigue siendo muy difícil convivir con los policías que viven hostigando a los chicos que estuvieron esa noche, con la familia de los policías que están presos, tuvimos amenazas en marzo, amenazaron a mi tío y a mi papa de muerte, si llegaran a procesar a uno de ellos. Recibimos amenazas del padre de E.A, el que está preso que si lo llegaban a procesar al hijo que iban a matar a mi papá y al hermano de mi papá. Es muy difícil”.
Fuera de control
“Yo una vuelta me lo cruce a I.L. que es otro de los policías asesinos que salió en libertad bajo fianza, me lo cruce en Villa de Soto, y la verdad que te da bronca, te da impotencia, dolor porque anda como si nada en la calle. Como si no hubiese hecho nada, mientras nosotros sufrimos la perdida de Joaquín, nosotros tenemos que ir a verlo a un cementerio y ellos andan en la calle como si nada, es muy difícil la convivencia acá en Paso Viejo, porque te los cruzas en todos lados (…)Acá en Paso Viejo nos conocemos todos, conocían quien era Joaquín, acá en paso viejo somos menos de mil habitantes, y la verdad que nos conocemos y nos cruzamos todo el tiempo, con familiares de los policías, porque hay un policía que es de acá de Paso Viejo, y vamos al almacén, vamos a Villa de Soto y nos cruzamos, la verdad que te indigna mucho” finalizó Maribel la entrevista en Panorama.